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02 Sep de 2012

La nit del art de Palma: una apuesta por el turismo cultural

Reconocidas obras de arte, exposiciones, perfomances, instalaciones al aire libre, artistas y coleccionistas… Palma de Mallorca celebra desde hace años cada tercer jueves de septiembre su peculiar Nuit Blanche: la Nit de l’Art (la noche del arte), un auténtico viaje artístico por las arterias del casco viejo de la capital de Mallorca, convertidas en una gran galería de arte el día de su inauguración.

Es la noche en la que todos los museos de Palma y centros de arte, públicos y privados, abren gratuitamente sus puertas a los residentes y turistas hasta medianoche para ofrecerles una muestra de la nueva temporada artística que está a punto de comenzar.

Miles de personas, de todas las edades, se congregan esa noche en el centro de Mallorca, y comparten espacio con artistas de renombre, grandes expositores y galeristas de prestigio mundial para celebrar el inicio de la temporada y, de paso, el comienzo del otoño.

Casal Solleric, Palma

Este tipo de citas y propuestas culturales son las que permiten marcar una diferencia entre destinos y crear puntos de atracción para visitantes no solo durante los meses de verano, sino prolongando la temporada turística hasta bien entrado el otoño.

En el caso de Palma, un evento como la noche del arte es prácticamente el resultado natural de impulsar una actividad en la que siempre ha sido referente europeo: Palma de Mallorca es reconocida en los círculos artísticos como uno de los centros neurálgicos y puntos de encuentro más frecuentados por grandes galeristas y artistas consolidados.

La historia de la ciudad y de la isla, en general, siempre ha ido ligada a personajes ilustres, vinculados a todas las ramas y disciplinas del arte: Chopin, George Sand, Robert Graves, Joaquín Sorolla… Y, aún hoy se pueden encontrar muestras de su paso por Mallorca.

Palma es, además, en otoño una ciudad perfecta para una escapada a Mallorca, aprovechando que el clima es muy suave durante esta época del año y que el ambiente animado sigue presente en las calles y terrazas del centro de la ciudad.

Las principales cadenas de hoteles en Mallorca cuentan con una oferta especial para este tipo de viajes culturales, servicios adaptados a todos los que quieren disfrutar de unas vacaciones en Mallorca con eventos de primer nivel, visitas guiadas a los grandes museos, pases para las mejores exposiciones de arte…

El Hotel Marina Luz, de la cadena Marina Hotels, es uno de esos alojamientos perfectos para un viaje de relax y cultura: un hotel solo adultos en Palma, situado en primera línea de mar, con servicios a medida y todo tipo de actividades diseñadas para disfrutar de la capital de Mallorca.

Hotel Marina Luz, Cala Estancia

09 Ene de 2012

Viaje a Palma de Mallorca: La fiesta más larga del año

Cultura, tradición y fiesta. Viajar en enero a Palma de Mallorca puede ser toda una sorpresa: La ciudad celebra sus fiestas mayores en honor a su patrón, San Sebastián, el día 20 de este mes y organiza decenas de actividades para todos los públicos y una larga noche de conciertos, hogueras y parrillada en las calles.

La mayoría sabemos que Palma de Mallorca es un lugar perfecto para un viaje en otoño y primavera o unas auténticas vacaciones de verano. Increíbles playas y calas, buen tiempo y diversión para todos los gustos… Pero lo que muy pocos saben es que, contra todo pronóstico, la fiesta más grande del año en la ciudad no se celebra en verano sino en pleno invierno: La noche del 19 de enero.

Sant Sebastià 2012

Aunque Palma está de fiesta del 14 al 22 de enero, la gran cita es la noche del 19, la noche más larga del año, con decenas de conciertos en cada plaza de la ciudad y cientos de barbacoas repartidas por las principales calles del centro. Los palmesanos salen a la calle con cestas llenas de pan, vino,  embutido y carne que asan al aire libre entre la multitud. Es una noche de compartir, reír, cenar rodeado de gente, beber buen vino y bailar hasta la madrugada.

A lo largo de la semana, hay jornadas gastronómicas, mercadillos artesanales, talleres para niños, eventos deportivos, maratones fotográficos, actos tradicionales, bailes regionales y un sinfín de propuestas para el disfrute de los residentes y de los que están de visita, quienes pueden aprovechar para descubrir el auténtico carácter de esta emblemática ciudad.

Este año las fiestas caen mejor que nunca: jueves, viernes y sábado. Perfecto para una escapada a Mallorca, para un fin de semana de diversión, en pleno Mediterráneo y lejos del frío. Los precios de vuelo y alojamiento son mucho más asequibles en esta época del año y los viajeros podemos encontrar hasta un hotel 5 estrellas en Mallorca, en el mismo centro de Palma, a un coste más que razonable.

Además, el programa de fiestas para San Sebastián 2012 incluye de forma excepcional este año 3 días seguidos de conciertos con reconocidos grupos nacionales de todos los estilos, principalmente pop, como Maldita Nerea, El sueño de Morfeo, Facto de la Fe, Las flores azules, Carlos Jean, Coti, Amaia Montero, Huecco, Tanga Team y La húngara, entre otros. La fiesta incluye también sesiones de música electrónica, bandas de música tradicionales y espectáculos de animación en las calles. Todo gratis.

El broche de oro de las fiestas será el día 20 por la noche, con la celebración del aplaudido Aiguafoc, un espectáculo pirotécnico sobre la bahía de Palma que da forma a un gran castillo multicolor de fuegos artificiales sobre el mar.

14 Dic de 2011

Viajes alternativos: Navidades en Mallorca

Mallorca es sinónimo de verano: Sol, playas, glamour real y fiestas hasta el amanecer… Pero la isla tiene una cara desconocida, una versión de sí misma que muy pocos turistas han descubierto, un lado tranquilo con increíbles paisajes verdes, playas desiertas de arena limpísima y aguas templadas, transparentes. Una Mallorca que bien se merece un viaje de invierno.

Si estás pensando en unas navidades alternativas para este año, plantéate una escapada de fin de semana o unas minivacaciones en Mallorca: Naturaleza, tranquilidad, clima perfecto, las mejores tiendas, restaurantes de todo tipo, galas exclusivas en las mejores discotecas, mercadillos navideños en las calles y, la guinda, un hotel de lujo en Palma.

Gran Melia Victoria, una habitación especial para estas navidades

Los precios de alojamiento en Mallorca son muy asequibles en esta época del año y te permitirán disfrutarán a lo grande de hoteles increíbles y cenas de lujo sin necesidad de descuadrar el bolsillo. La mayoría en estas fechas incluyen comidas y cenas de Navidad especiales y cena con cotillón para pasar la Nochevieja en Palma.

La ciudad está perfecta en diciembre con una elegante decoración navideña, las tiendas engalanadas y un completo mercadillo con productos típicos y artesanía que recorre las principales calles de la capital mallorquina. Las buenas temperaturas –los días suelen ser soleados y templados- animan a salir, pasear y hasta tomarse en una terraza al sol un buen helado con cuartos (típico postre mallorquín).

Palma aglutina algunas de las mejores tiendas de marcas del mundo Loewe, Louis Vuitton, Tous, Cartier… e innumerables pequeñas boutiques en el centro para comprar regalos originales. Entre las tiendas, en el corazón de la ciudad encontrarás también innovadoras galerías de arte, originales museos y salas de exposiciones que conforman estupendas rutas para pasar una tarde.

Delicias en Palma de Mallorca

Pero las actividades no se reducen a paseos o compras. La Navidad en Palma incluye diferentes programas de teatro, ópera, ciclos de música clásica, juegos para los niños y hasta un exclusivo concierto de año nuevo en el Auditorium de la ciudad. Y por la noche, para los que quieran disfrutar de todas las horas de sus vacaciones en Mallorca, el Paseo Marítimo de Palma congrega cada noche a cientos de personas dispuestas a pasárselo bien en las decenas de bares y discotecas que hay en la zona.

Todo un espectáculo para vivir unas navidades diferentes en el Mediterráneo. Y si deseas otros planes diferentes con hoteles interesantes te recomendamos este hotel cerca del Camp Nou y este hotel de lujo en Barcelona.

05 Nov de 2011

La era de la oferta complementaria

Vieja, obsoleta, repetitiva, de ínfima calidad… La oferta complementaria española de las zonas más turísticas de nuestro país necesita un apoyo definitivo y coherente para poder salir de la vía muerta en la que se encuentra. La Administración central -el ministerio de turismo si finalmente lo hubiera- deberá asumir y coordinar el cambio que necesita este subsector clave del turismo, ya que es un elemento primordial a la hora de garantizar la competitividad de España en el futuro.
Ya no estamos en los años 70, ya no vale vender siempre los mismos souvenirs que el de al lado: España necesita una oferta complementaria al servicio del destino, una oferta con productos capaces de atraer a nuevos visitantes, capaz de convertirse en el elemento que haga que un viajero decida venir aquí y no marcharse a otros lugares, más exóticos, más baratos.
Cierto es que durante años la oferta complementaria ha sido la gran olvidada del sector turístico de nuestro país. Ha crecido a la sombra de los grandes hoteles, a su manera, sin pautas ni objetivos globales y sólidos, creando una amalgama de comercios y restaurantes clónicos que se repiten sin descanso en las zonas turísticas maduras españolas.
Durante años vivieron de la bonanza, ganaron y no reinvirtieron lo suficiente creyendo que tenían en sus manos la gallina de los huevos de oro. Y la tenían. Pero los tiempos cambian y el Todo Incluido de los todopoderosos hoteles sumado a la lucha de precios con los touroperadores no les ha ayudado a conservarla.
Poco a poco, estos pequeños empresarios nacidos alrededor del poder de las cadenas hoteleras se quedaron con muy poco margen para la inversión, condenados a lo que son ahora: Lugares con escasa o nula afluencia de público, ínfimas ventas y pendientes de colgar el cartel de se traspasa de un momento a otro.
La gran mayoría vende lo mismo que hace 40 años y ofrece los mismos platos combinados en los que la calidad brilla por su ausencia. Pero en los últimos años, por suerte, estamos asistiendo a un tímido despertar: Nuevos empresarios que apuestan por locales de calidad, diferentes, con valor añadido por sí mismos y para el conjunto del destino. El
La innovación, la apuesta por nuevas vías de negocio diferentes, productos alternativos al sol y playa … Todo eso que hemos estado hablando en las últimas semanas gracias a esta plataforma que ha puesto en marcha Hosteltur Noticias de Turismo cobra sentido al hablar de la oferta complementaria: Gastronomía, enología, cultura, ecología, deporte, arte, estilo de vida, moda e incluso la formación son elementos que hoy por hoy marcan la diferencia, nos hacen competitivos y logran que muchos turistas vengan a nuestro país cada año.
Este camino, que algunas administraciones y organizaciones privadas llevan años asfaltando, tiene que tener un respaldo global, de todo el sector y de las instituciones públicas, con el fin de consolidar una oferta tan completa que pueda hacer frente a los precios de nuestros competidores.
Pero no sólo los empresarios de este subsector han de tomar las riendas de su futuro y apostar fuerte. Es necesario que las grandes cadenas hoteleras se conciencien de esta realidad, dejen de darle la espalda a la oferta complementaria y se sepan volcar en ella para mejorar su oferta de alojamiento, contribuyendo a un sistema de economía global y fuerte para el destino.
Convenios y acuerdos, campañas conjuntas, promociones de destino integrales… La colaboración puede tener mil formas, pero lo que hay que tener claro es que, ahora, los unos sin los otros son poco más que nada. Esta unión puede ser la fuerza clave que revitalice destinos en declive.
La Administración central ha de fomentar estos acercamientos, debe incentivar la promoción de los nuevos productos, de las ofertas complementarias de calidad e impulsar a los que todavía viven anclados en el pasado a dar el salto. El futuro es hoy. No vayamos a desaprovecharlo.

Vieja, obsoleta, repetitiva, de ínfima calidad… La oferta complementaria española de las zonas más turísticas de nuestro país necesita un apoyo definitivo y coherente para poder salir de la vía muerta en la que se encuentra.

La Administración central -el ministerio de turismo si finalmente lo hubiera- deberá asumir y coordinar el cambio que necesita este subsector clave del turismo, ya que es un elemento primordial a la hora de garantizar la competitividad de España en el futuro.

Ya no estamos en los años 70, ya no vale vender siempre los mismos souvenirs que el de al lado: España necesita una oferta complementaria al servicio del destino, una oferta con productos capaces de atraer a nuevos visitantes, capaz de convertirse en el elemento que haga que un viajero decida venir aquí y no marcharse a otros lugares, más exóticos, más baratos.

Una oferta complementaria que saborear

Cierto es que durante años la oferta complementaria ha sido la gran olvidada del sector turístico de nuestro país. Ha crecido a la sombra de los grandes hoteles, a su manera, sin pautas ni objetivos globales y sólidos, creando una amalgama de comercios y restaurantes clónicos que se repiten sin descanso en las zonas turísticas maduras españolas.

Durante años vivieron de la bonanza, ganaron y no reinvirtieron lo suficiente creyendo que tenían en sus manos la gallina de los huevos de oro. Y la tenían. Pero los tiempos cambian y el Todo Incluido de los todopoderosos hoteles sumado a la lucha de precios con los touroperadores no les ha ayudado a conservarla.

Poco a poco, estos pequeños empresarios nacidos alrededor del poder de las cadenas hoteleras se quedaron con muy poco margen para la inversión, condenados a lo que son ahora: Lugares con escasa o nula afluencia de público, ínfimas ventas y pendientes de colgar el cartel de se traspasa de un momento a otro.

La gran mayoría vende lo mismo que hace 40 años y ofrece los mismos platos combinados en los que la calidad brilla por su ausencia. Pero en los últimos años, por suerte, estamos asistiendo a un tímido despertar: Nuevos empresarios que apuestan por locales de calidad, diferentes, con valor añadido por sí mismos y para el conjunto del destino. El futuro.

Es la era de la oferta complementaria, es su momento y hay que saber aprovecharlo. Un destino es atractivo o no en función de lo que ofrezca, el alojamiento ha dejado de ser lo principal (si algún día lo fue) para ser una herramienta más que garantiza unas buenas vacaciones. La innovación, la apuesta por nuevas vías de negocio diferentes, productos alternativos al sol y playa

Todo eso que hemos estado hablando en las últimas semanas gracias a esta plataforma que ha puesto en marcha Hosteltur Noticias de Turismo cobra sentido al hablar de la oferta complementaria: Gastronomía, enología, cultura, ecología, deporte, arte, estilo de vida, moda e incluso la formación son elementos que hoy por hoy marcan la diferencia, nos hacen competitivos y logran que muchos turistas vengan a nuestro país cada año.

Oferta complementaria, una renovación necesaria

Este camino, que algunas administraciones y organizaciones privadas llevan años asfaltando, tiene que tener un respaldo global, de todo el sector y de las instituciones públicas, con el fin de consolidar una oferta tan completa que pueda hacer frente a los precios de nuestros competidores.

Pero no sólo los empresarios de este subsector han de tomar las riendas de su futuro y apostar fuerte. Es necesario que las grandes cadenas hoteleras se conciencien de esta realidad, dejen de darle la espalda a la oferta complementaria y se sepan volcar en ella para mejorar su oferta de alojamiento, contribuyendo a un sistema de economía global y fuerte para el destino.

Convenios y acuerdos, campañas conjuntas, promociones de destino integrales… La colaboración puede tener mil formas, pero lo que hay que tener claro es que, ahora, los unos sin los otros son poco más que nada. Esta unión puede ser la fuerza clave que revitalice destinos en declive.

La Administración central ha de fomentar estos acercamientos, debe incentivar la promoción de los nuevos productos, de las ofertas complementarias de calidad e impulsar a los que todavía viven anclados en el pasado a dar el salto. El futuro es hoy. No vayamos a desaprovecharlo.

Un post de Eva Diz, redactora de Contenido SEO
28 Oct de 2011

Turismo por vocación… y con formación

La formación de los profesionales del sector turístico será una de las claves para que, efectivamente, este sea el motor económico que nos saque de todas las crisis. No podemos hablar de un cambio en el modelo actual sin desarrollar una completa estrategia de formación turísitica adecuada a las nuevas necesidades: Nuevos consumidores, nuevos subsectores y modalidades de turismo, calidad, innovación….
El futuro ministerio de turismo que demanda buena parte del sector podría ser un elemento fundamental de coordinación, análisis y gestión de la formación turística en España. La Administración central debería analizar la situación actual y diseñar un modelo formativo para todo el Estado que realmente responda a las necesidades de los nuevos alumnos, de los trabajadores que quieran seguir formándose y de las empresas del sector.
Hasta ahora, nos hemos basado en un modelo laboral en el que los trabajadores son el último eslabón de la cadena, aunque, paradójicamente, son el primero -y, a veces, el único- que ven nuestros turistas.
Las  plantillas y equipos de hoteles, restaurantes, comercios turísticos… han sido las primeras en sufrir la reducción de costes (no hay más que ver los datos del paro del sector que, supuestamente, es la solución a la crisis): Menos gente, contratación por horas, temporalidad y personal poco formado dispuesto a cobrar poco.
Todo esto se produce en un momento clave en el que los cambios sociales están derivando en nuevas costumbres turísticas: Los nuevos viajeros son más exigentes que nunca y están pidiendo a gritos más calidad, más importancia a los detalles, más valor añadido y mejor atención.
Los recursos humanos son vitales para poder dar una buena respuesta a estos cambios y mantener a España  en la categoría de principal destino turístico vacacional de Europa: Los empleados de nuestro hotel son la cara de nuestra marca, son los que reciben y tratan cada día con el cliente. Su actuación puede ser clave para que una estancia sea realmente cómoda y satisfactoria o para que sea un desastre.
Lo mismo sucede en un bar o un restaurante. Pocas veces encontramos ya camareros de profesión y vocación, solo gente que trabaja por horas para sacarse un dinero extra que le permita vivir mientras estudia y se prepara para otra cosa.Y eso, se nota. Y mucho. Tanto como para que un cliente vuelva o no a un local.
Pero poco se puede exigir a esos empleados cuando los sueldos que se pagan son irrisorios, cuando sabes que en un mes o dos te vas de nuevo a la calle, cuando las empresas en España no dedican ni un 0,5% de inversión a formar a sus trabajadores y las administraciones no respaldan sus demandas con planes de estudio coherentes y eficientes.
Hay mucho por hacer en este sentido, como bien apunta Alfonso Vargas en la Comunidad Hosteltur; y hay muy, pero que muy poco en materia de formación superior, advierte Caterina Jaume. Las voces que denuncian esta situación, que claman por un cambio real y por una urgente adaptación de la demanda laboral a la oferta de trabajo en el sector turístico son innumerables y todas coinciden en que:
Los planes de estudio no son adecuados a la realidad de las empresas turísticas.
Falta información concreta sobre qué son y para qué sirven los estudios en turismo.
Se precisa un reconocimiento social de estas profesiones.
Urge una especialización curricular, no basta con tocar un poco de todo y no profundizar en nada.
Las universidades españolas han de apostar fuerte por tener departamento específicos y sólidos, destinados a la investigación.
Las nuevas tecnologías no pueden seguir fuera de esos planes de formación, han de estar en el centro. Ya no vale solo con lo que nos permitió triunfar en el pasado.
El futuro del turismo español, nuestra ansiada competitividad pasa por innovar en todos los ámbitos, por apostar por una buena oferta de productos complementarios -más rica, más atractiva-, y por garantizar una fuerza laboral bien preparada, formada y profesional. Tenemos que ser capaces convertir la atención al cliente en un activo clave de la marca España: You need Spain, porque en Spain se te cuida como en ningún lado.
Administración y empresas debemos tomar nota y trabajar duro porque en esto hay que ir a por el sobresaliente, ya no vale con el aprobado.

La formación de los profesionales del sector turístico será una de las claves para que, efectivamente, este sea el motor económico que nos saque de todas las crisis. No podemos hablar de un cambio en el modelo actual sin desarrollar una completa estrategia de formación turísitica adecuada a las nuevas necesidades: Nuevos consumidores, nuevos subsectores y modalidades de turismo, calidad, innovación….

El futuro ministerio de turismo que demanda buena parte del sector podría ser un elemento fundamental de coordinación, análisis y gestión de la formación turística en España. La Administración central debería analizar la situación actual y diseñar un modelo formativo para todo el Estado que realmente responda a las necesidades de los nuevos alumnos, de los trabajadores que quieran seguir formándose y de las empresas del sector.

Hasta ahora, nos hemos basado en un modelo laboral en el que los trabajadores son el último eslabón de la cadena, aunque, paradójicamente, son el primero -y, a veces, el único- que ven nuestros turistas.

Las  plantillas y equipos de hoteles, restaurantes, comercios turísticos… han sido las primeras en sufrir la reducción de costes (no hay más que ver los datos del paro del sector que, supuestamente, es la solución a la crisis): Menos gente, contratación por horas, temporalidad y personal poco formado dispuesto a cobrar poco.

Todo esto se produce en un momento clave en el que los cambios sociales están derivando en nuevas costumbres turísticas: Los nuevos viajeros son más exigentes que nunca y están pidiendo a gritos más calidad, más importancia a los detalles, más valor añadido y mejor atención.

Los recursos humanos son vitales para poder dar una buena respuesta a estos cambios y mantener a España  en la categoría de principal destino turístico vacacional de Europa: Los empleados de nuestro hotel son la cara de nuestra marca, son los que reciben y tratan cada día con el cliente. Su actuación puede ser clave para que una estancia sea realmente cómoda y satisfactoria o para que sea un desastre.

Lo mismo sucede en un bar o un restaurante. Pocas veces encontramos ya camareros de profesión y vocación, solo gente que trabaja por horas para sacarse un dinero extra que le permita vivir mientras estudia y se prepara para otra cosa.Y eso, se nota. Y mucho. Tanto como para que un cliente vuelva o no a un local.

Pero poco se puede exigir a esos empleados cuando los sueldos que se pagan son irrisorios, cuando sabes que en un mes o dos te vas de nuevo a la calle, cuando las empresas en España no dedican ni un 0,5% de inversión a formar a sus trabajadores y las administraciones no respaldan sus demandas con planes de estudio coherentes y eficientes.

Hay mucho por hacer en este sentido, como bien apunta Alfonso Vargas en la Comunidad Hosteltur; y hay muy, pero que muy poco en materia de formación superior, advierte Caterina Jaume. Las voces que denuncian esta situación, que claman por un cambio real y por una urgente adaptación de la demanda laboral a la oferta de trabajo en el sector turístico son innumerables y todas coinciden en que:

  • Los planes de estudio no son adecuados a la realidad de las empresas turísticas.
  • Falta información concreta sobre qué son y para qué sirven los estudios en turismo.
  • Se precisa un reconocimiento social de estas profesiones.
  • Urge una especialización curricular, no basta con tocar un poco de todo y no profundizar en nada.
  • Las universidades españolas han de apostar fuerte por tener departamento específicos y sólidos, destinados a la investigación.
  • Las nuevas tecnologías no pueden seguir fuera de esos planes de formación, han de estar en el centro. Ya no vale solo con lo que nos permitió triunfar en el pasado.

El futuro del turismo español, nuestra ansiada competitividad pasa por innovar en todos los ámbitos, por apostar por una buena oferta de productos complementarios -más rica, más atractiva-, y por garantizar una fuerza laboral bien preparada, formada y profesional. Tenemos que ser capaces convertir la atención al cliente en un activo clave de la marca España: You need Spain, porque en Spain se te cuida como en ningún lado.

Administración y empresas debemos tomar nota y trabajar duro porque en esto hay que ir a por el sobresaliente, ya no vale con el aprobado.

Un post de Eva Diz de Contenido SEO