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19 Sep de 2011

La vuelta al cole: Deberes de turismo

Aprovechemos ahora que la casa está tranquila, que los niños han vuelto al cole y septiembre invita a recomponer agendas y rutinas. Hagamos recopilación de asuntos pendientes y analicemos a fondo los cambios que se avecinan.

Ya que nos lo han servido en bandeja, utilicemos esta plataforma de debate del turismo creada por Hosteltur diario de noticias de turismo para hacer una lista con todas esas cuestiones que el sector ha de resolver más pronto que tarde. Volvamos nosotros también al cole y elaboremos una lista de deberes (una To Do List, que se dice ahora). Tenemos hasta el 20 de noviembre para cerrarla. El día 21 debería estar sobre la mesa del nuevo presidente del Gobierno. Para que se lo lea sin prisa pero sin pausa y se lo pase al ministerio del ramo, si tiene a bien crearlo.

Si me permiten, empezaré la lista yo, desde aquí y con las sugerencias que vía Twitter muchos de vosotros me habéis pasado. Parece que sí, que hay mucho trabajo por hacer, pero nada es imposible. Veamos:

  • La formación.- Profesionalizar el sector, formar a los jóvenes en turismo de calidad, ofrecer estudios que fomenten la investigación turística y la innovación… En definitiva, eliminar las carencias que impiden crecer con fuerza al sector. Un buen análisis de la situación actual nos lo presenta en Ministerios de Educación y Turismo Alfonso Vargas, y Caterina Jaume en Turismo secuestrado por Economía, publicados ambos en la Comunidad Hosteltur.
  • La legislación turística.- El caos normativo en el que navega el sector es uno de los grandes escollos de crecimiento sólido con los que tropieza una y otra vez el turismo español. Cada comunidad autónoma tiene su marco legal, cada zona sus leyes, cada empresario, 25.000 normas a las que enfrentarse. El problema de la superposición de normativas legales que frenan la competitividad, así lo define Manuel Molina, director de Hosteltur, en uno de sus videoblogs.

  • El exceso de burocracia.- Consecuencia directa de lo anterior, frena la iniciativa emprendedora, complica el crecimiento empresarial y dificulta la adaptación a situaciones de crisis como la que actualmente atraviesa España y el resto de Europa. Es, además un foco de corrupción, de conflicto y problemas a largo plazo que impide al turismo del país ser realmente competitivo. La necesidad de erradicarlo se arrastra desde hace décadas. Aquí un vídeo, que con mucho humor, caricaturiza el periplo de emprender en España.
  • Renovación de la planta hotelera.- Es un reto que ya está en el punto de mira nacional, pero en el que, por desgracia, no se ha llegado a avanzar todo lo que se debiera. Ejemplos de que, al menos, ya existe una intención de dar un lavado de cara a los destinos litorales más consolidados del territorio nacional son el Consorcio de la Playa de Palma, el análisis sobre zonas turísticas maduras del Instituto de Investigaciones Turísticas de Alicante o el Plan Renove de Turismo del Gobierno central, entre otros.
  • El polémico Todo Incluido.- La oferta complementaria no lo quiere porque supone firmar su tumba definitiva. El hotelero lo ofrece para evitar habitaciones vacías en plena crisis. Los vecinos denuncian la conversión de su localidad en destino “lowcost” y el “turismo de borrachera” que acompaña a algunos de estos lugares ensombrece la imagen de España ante el viajero que sí estaría dispuesto a pagar. La calidad baja, los ingresos también, como señala Joaquín Alegre en un estudio de la Universidad de las Islas Baleares (UIB).
  • Promoción exterior.- Es necesaria, fundamental, pero a veces redundante: Turespaña y CCAA se encuentran promoviendo el mismo destino, cada uno por su cuenta, cada cual a su modo, uno con un dinero y otro con otro. Eso difumina la promoción, merma recursos sin llegar a dar una propuesta eficiente e, incluso, puede volverse en nuestra contra. Habría que diseñar una estrategia conjunta desde la cual puedan dibujarse y engarzarse otras actuaciones que sí pueden realizar las comunidades autónomas con eficacia. No olvidemos que la promoción exterior está en manos del Estado.

Turespaña: el sector público en el punto de mira de los profesionales

  • La competitividad frente a destinos emergentes.- La batalla de los precios nos ha descolgado de la carrera. Los nuevos destinos se han aprovechado de esa debilidad y falta de adaptación que se ha demostrado en España y han logrado consolidar oferta y ganar demanda (incluso ¡subiendo precios!). Ligado al Todo Incluido, hemos perdido posiciones en lo que respecta a la relación calidad-precio y los touroperadores siguen moviendo los hilos: A pesar de la libertad que ha dado Internet al sector, los TTOO aún definen precios, monopolizan resultados y márgenes y marcan el tono de las temporadas.

Turismo español: la discutida competitividad frente a destinos emergentes

  • Los nuevos turistas.- En los últimos tiempos ha habido un cambio importante en los viajeros que recibimos en España. El consumidor se ha hecho más crítico, más formado y, por tanto, más poderoso en todos los aspectos, también cuando viaja. El turista de hoy en día no es de hace años: quieren más y mejor. Son más viajados, más exigentes y es necesario entender eso, saber qué buscan para poder dárselo y retenerlos. Fidelizarlos es el gran reto de un turismo español que se ha ido quedando atrás y al que urge inyectar una buena dosis de siglo XXI.

Seguro que en vuestro tintero, más experimentado que el mío en lidiar día a día con esta realidad, habrá otro montón de propuestas indispensables para plantear a ese nuevo gobierno que tendrá que dirigirnos a partir del 20 de noviembre (ya no queda nada…).

¡Las espero! Os dejo también un decálogo elaborado con las aportaciones de la red social de profesionales del turismo, la Comunidad Hosteltur. Es de 2010 pero es como si hubiera sido hecho hoy: Las cosas, por desgracia, han cambiado muy poco…

A ver si ahora sí, desde esta plataforma, podemos cambiar algo.

Eva Diz, redactora de Contenido SEO.

14 Sep de 2011

A ver si nos entendemos

El sector necesita un compromiso firme, político, social. Necesita apoyo, necesita seguridad jurídica. Necesita una apuesta decidida, un acuerdo global. El turismo en España necesita saber qué quiere, qué precisa y una estrategia común para conseguirlo. ¿Un Ministerio de Turismo facilitaría lograr ese entendimiento político y administrativo del que peca el sector español desde que el mundo es mundo? Si la respuesta es un sí… Ministerio de Turismo Ya!

La política nunca ha sido un gran aliado para el sector, ni para lo bueno, ni para lo malo. Los proyectos vinculados a la administración siempre han llevado un lastre complicado de asumir por parte de los empresarios: retrasos, incertidumbres jurídicas, inversiones que se prometen y no acaban de llegar… Un calendario constante de desdichas que ha enseñado al sector turístico a responder por sí mismo.

El turismo ha aprendido a vivir solo, a sacarse las castañas del fuego en los duros inviernos y a exprimir todas sus sonrisas cada verano. Gracias a ese trabajo de sol a sol, el sector presume ahora de ser el 10% del PIB español. Pero pasan los años y los inviernos cada vez son más fríos y los veranos sonríen con menos ganas.

Costa Adeje, foto de Iberostar Hotels & Resorts

Según las cifras presentadas a principios de año por Exceltur, el PIB turístico superó por primera vez en su historia al PIB español en 2010 y aportó 105.000 millones de euros al país. Pero eso que podría ser una excelente noticia no es más que la recuperación parcial del batacazo que, en 2009, se llevó el sector, cuando su PIB marcó los peores números de la década.

La tendencia de la demanda turística va en descenso desde 2008, al tiempo que aumenta la de destinos como Turquía, Túnez o Egipto. Este 2011 ha sido una excepción: las revueltas internas de esos países han enviado a sus clientes de vuelta a España y pobre del que no lo haya aprovechado para sembrar una buena semilla… Las vacas gordas podrían tardarán en volver.

El individualismo, las luchas de mercado y los métodos de supervivencia a toda costa ya no sirven y poco a poco hasta los empresarios más reticentes se van dando cuenta de que la unión, realmente, es ahora su única fuerza.

El objetivo que ha de perseguir el sector no es un ministerio de turismo que lo coloque en la cima que ya ostenta. El reto va más allá: Alcanzar un acuerdo global nacional, autonómico y municipal que garantice unos mínimos comunes a las diferentes propuestas turísticas que conforman España. Una estrategia común, sólida y a largo plazo que garantice la fortaleza de un turismo cuyo futuro no está nada claro.

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Tal y como subrayaba Hosteltur noticias de turismo en un número de su revista previo a las pasadas elecciones del 22 de mayo, “Política y Turismo, lo que nos espera”, todos los políticos hablan del turismo como esa tabla de salvación que sacará a España de la crisis, pero muchos ni siquiera llevan una estrategia de propuestas turísticas coherentes y concretas. Y las que llevan, a veces, no son las que el sector querría que llevaran.

Proyectos de la importancia del de Playa de Palma (Mallorca) que pretendían ser un ejemplo a seguir en las zonas turísticas maduras de todo el país (que, por desgracia, son muchas) sobreviven sin grandes avances, abatidos por los cambios políticos, pendientes siempre del compromiso de una financiación estatal que, con el agujero de déficit que arrastra España, cada vez está más borrosa.

Pero el apoyo institucional al turismo no sólo tiene sombras en la Administración estatal: Muchas autonomías carecen del fuel suficiente para alimentar ese motor al que todo el mundo se agarra hoy en día. Falta estrategia y sobra organigrama administrativo. Falta visión global, coherencia y seguimiento de las acciones llevadas a cabo.

Cierto es que no todas las comunidades autónomas y localidades funcionan igual y que hay en España ahora mismo un movimiento importante de algunas regiones que han demostrado un fuerte grado de implicación política en la gestión del turismo, priorizando las necesidades de este sector desde su administración. Según datos de Exceltur, publicados por Hosteltur, los mejores ejemplos en este sentido son La Rioja y Galicia, dos destinos que, curiosamente, no encabezan el ránking de lugares más turísticos del país.

Cada comunidad autónoma tiene su modelo; cada localidad, el suyo, y cada empresario, lo adapta a su estrategia que es, finalmente, la que lleva a la práctica y que da al sector esa sensación de cajón de sastre en el que parece que casi todo vale.

Un futuro por dibujar

¿Un ministerio resolvería estos problemas? ¿Un ministro podría acabar con el individualismo en la gestión, en la legislación, en la aplicación empresarial? Algunos temen que no, que en lugar de aportar soluciones, puede incluso generar más obstáculos, ya que las relaciones entre la administración y lo privado nunca han sido fáciles.

Gato escaldado del agua fría huye. ¿Por qué? Porque ese ministerio siempre iría ligado al color político del partido que gobernase, a la persona elegida por ese partido para el cargo, lo que no libraría al sector de la incertidumbre en la que se mueve. Cada cita electoral amenazaría con un cambio, cada reestructuración del equipo de gobierno generaría un estado de ansiedad poco beneficioso para un sector que se la juega a largo plazo.

Como han apuntado últimamente numerosas voces en este foro, ya no vale el “pan para hoy, hambre para mañana”. El hambre es el hoy para muchos.

Pero, seamos positivos (aunque con tanta crisis parezca que no está de moda). Hay que pensar que el hambre agudiza el ingenio: Hay que ser más ingeniosos y menos individualistas.

Los cambios de los últimos años piden al sector que actúe con una estrategia firme, sólida, consensuada que mire a largo plazo. Juntos. Sin miedo, porque siempre hay la posibilidad de ir rectificando errores. Pero, el peor error, ahora más que nunca, es el de quedarse estancado.

Hablemos, escuchemos, aprendamos y negociemos.

Un post de Eva Diz, redactora de Contenido SEO.

Ministerio de Turismo Ya, una iniciativa con mucho de lo que hablar

05 Sep de 2011

Ministerio de Turismo YA

Hosteltur, la web de noticias de turismo, acaba de lanzar la plataforma Ministerio de Turismo Ya que solicita la creación de un ministerio específicamente dedicado al turismo.

Según su director Manuel Molina, no se trata de generar “un nuevo ministerio con toda su estructura de costes, sino la reordenación de los (organismos) existentes para dar relevancia efectiva a la principal industria del país”.

La campaña carece de fines lucrativos. Se trata de un solicitud apolítica dirigida al vencedor de las elecciones generales del 20-N. La decisión de tener un ministerio se presenta como la revindicación de un sector que demanda la capacidad de gestionar más eficientemente los recursos en materia turística, pero es sin duda una decisión estratégica.

La importancia del turismo en el PIB español convierte a este sector en el más importante de cuantos lo componen. La capacidad de facturación, por ocupación y generación de empleo del turismo motiva que goce de una mejor representación política.

La plataforma Ministerio de Turismo YA invita a una reflexión pública y a la necesidad de dotar de una estructura, no de generar costes, capaz de introducir eficiencia en un sector clave para la economía y el empleo español.

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